REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE
EL TRIBUNAL SUPERIOR PRIMERO PARA EL RÉGIMEN PROCESAL TRANSITORIO DEL TRABAJO DE LA CIRCUNSCRIPCIÓN JUDICIAL DEL ESTADO ARAGUA

En el juicio por JUBILACION ESPECIAL E INDEMNIZACIÓN DE DAÑOS Y PERJUICIOS que siguen los ciudadanos EFRAÍN BLANCO LIENDO y RICHARD ORTEGA, representado judicialmente el primero por el abogado Manuel Núñez, y el segundo por la abogado Akis Linares Bello, contra la sociedad mercantil COMPAÑÍA ANÓNIMA NACIONAL TELÉFONOS DE VENEZUELA, C.A. (C.A.N.T.V.), representada judicialmente por los abogados Leopoldo Borjas, José Antonio De Miguel, Alejandro Graterol, Justo Páez, José Ortega, Rosa Páez, Enrique Lagrange, Armiño Borjas (Hijo), Rosa Martínez, Manuel Sucre, Carlos Acedo, Rosemary Thomas, Mariela Morreo, José Lander, Adriana Pérez, Alejandro Campins, María Carrillo, Oscar Álvarez, Gustavo Moreno, Luis José Vásquez, Luis Augusto Silva, Simón Andrade y Ernesto Polote Otaiza; el Juzgado Segundo de Primera Instancia del Trabajo de Juicio para el Régimen Procesal Transitorio de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua con sede en Maracay, dictó sentencia definitiva, en fecha 21 de noviembre de 2005, mediante la cual declaró parcialmente con lugar la demandada.

Contra esa decisión, la parte demandada ejerció recurso de apelación.

Recibido el expediente proveniente del Juzgado Primero de Juicio para el Régimen Procesal Transitorio del Trabajo del la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, con sede en la ciudad de Maracay; en fecha 01/02/2006, conforme a lo establecido en el artículo 163 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, se fijó para el 14º día hábil siguiente a las 10:00 a.m., a fin de que se llevase a cabo la audiencia oral, pública y contradictoria en la presente causa.
En fecha 22/02/2006, a la hora indicada, tuvo lugar la audiencia oral, pública y contradictoria en el presente juicio en donde se dejó constancia de conformidad con lo establecido en el artículo 166 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, de la imposibilidad de la reproducción audiovisual de la misma y este Tribunal en esa oportunidad este Tribunal difirió la oportunidad del pronunciamiento oral, por lo complejo del asunto.
En esa misma fecha se dictó auto estableciendo el 5º día hábil siguiente a las 3:20 p.m., como oportunidad para el pronunciamiento oral.
En fecha 03/03/2006, se profirió decisión de manera oral e inmediata, por lo cual, pasa a reproducir la misma en la oportunidad que ordena el artículo 165 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo.


I
FUNDAMENTOS DE LA DEMANDA Y DE LA CONTESTACIÓN

Alega la parte actora en el libelo:

Que, Efraín Blanco ingresó a prestar sus servicios personales para la accionada, desde el día 05/10/1977 hasta el día 12/10/1997, perdurando la relación laboral 20 años y 7 días.
Que, Richard Ortega ingresó a prestar sus servicios personales para la accionada, desde el día 14/03/1983 hasta el día 15/10/1997, perdurando la relación laboral durante 14 años, 7 meses y 1 día.
Que, en fecha 21 de octubre de 1997, comparecieron ante el Despacho de la Inspectoría del Trabajo en el Estado Carabobo, conjuntamente con la accionada, y consignaron sendas actas y las planillas de liquidación de las prestaciones sociales e indemnizaciones, cancelando lo que en criterio de la accionada les correspondía.
Que, en dichos pagos se le canceló una Bonificación Única, Exclusiva y Especial.
Que, durante y después del proceso de privatización de la accionada, se inició un plan de reorganización administrativa, el cual consistía en renunciar un gran número de trabajadores (miles en todo el país), mediante las figuras jurídicas de la transacción laboral, mutuo consentimiento, mutuo acuerdo, voluntad común de las partes y retiros convenidos.
Que, la mayoría de los trabajadores renunciados tenían más de 14 años de servicios ininterrumpidos para la empresa, quienes además reunían las condiciones o requisitos exigidos en cada caso para solicitar el beneficio de jubilación especial, establecido en el anexo “C” del laudo arbitral.
Que, las mencionadas renuncias eran consignadas luego en las Inspectorías del Trabajo, para su homologación, para cubrirse bajo el ropaje de una “Transacción Laboral”.
Que, ante la disyuntiva que se les presentó, no estaban en el momento ideal de escoger que era lo más favorable para ellos y su grupo familiar, por lo que incurrió en un error excusable.
Solicita: 1) Se declare la nulidad del acta que se plasma la supuesta renuncia. 2) Se declare la nulidad absoluta de la supuesta transacción y homologación de los derechos y convencionales que le corresponde. 3) Que se le conceda el beneficio y derecho a la jubilación especial y se ordene su pago en forma retroactiva. 4) El pago de una indemnización de daños y perjuicios.
Estima la demanda en la suma de Bs.15.000.000,00.
Por último, solicita se declare con lugar la presente demanda.

Admitida la demanda; la accionada dio contestación a la demanda, en donde alega, como defensa los siguientes hechos:
Alega, la acumulación prohibida.
Opone con fundamento a lo establecido en el Artículo 61 y 64 de la Ley Orgánica del Trabajo, la prescripción de la acción.
Admite, la existencia de la relación laboral y su duración.
Alega, que el acta fue consignada de común acuerdo ante la Inspectoría del Trabajo.
Admite, que cancelaron a los accionantes una bonificación especial.
Reconoce, que los accionantes renunciaron.
Rechaza, que los accionantes reúnan los requisitos para optar a la jubilación especial.
Rechaza, que la jubilación especial sea un derecho irrenunciable.
Alega, que el plan de jubilación es opcional.
Niega, que los demandantes tengan derecho a la jubilación especial.
Reconoce, que los accionantes trabajaron por un periodo mayor a los 14 años.
Niega y rechaza, la corrección monetaria.
Niega, que se le haya causado daños y perjuicios al accionante.
Alega, que el beneficio de jubilación es de carácter contractual.
Que, el acuerdo no es una transacción, se trata, de la manifestación de voluntad de la hoy demandante de culminar con la relación laboral que la unía a los hoy accionantes.
Que, en el supuesto de considerar procedente la jubilación, la misma no fue calculada conforme al procedimiento contractualmente establecido.
Niega y rechaza, todas y cada uno de los pedimentos realizados.
Solicita, a todo evento el reintegro de la suma cancelada por bonificación especial, esto en caso acordar la bonificación especial.
Niega, la indexación solicitada.
Por último, solicita sea declarada sin lugar la demanda.

II
DE LAS PRUEBAS

La parte demandante produjo:

1) La parte accionante produjo junto a su libelo, marcada “C y D” (folio 14 al 26), documentales contentivas de acta y liquidación, siendo dichas documentales aceptadas expresamente por la demandada, por lo que este Juzgador le confiere valor probatorio. Así se decide.
2) En cuanto a la copia del laudo arbitral (folio 22 al 25), precisa esta Alzada, que debe considerarse derecho y no simples hechos sujetos a las reglas generales de la carga de alegación y prueba que rigen para el resto de los hechos aducidos por las partes en juicio, razón por la cual al ser derecho y no hechos sujetos a la alegación y prueba, es procedente su interpretación más no su valoración. Así se decide.
3) En cuanto a la copia de la sentencia dictada por la Sala de Casación Social, verifica esta Alzada, que la misma no es objeto de valoración alguna. Así se decide.
4) En lo que respecta a la copia certificada del libelo con la orden de comparecencia, este Tribunal le confiere valor probatorio, demostrándose que en fecha 11 de octubre de2000, se registro la mencionada copia del libelo con la orden de comparecencia ante la Oficina Subalterna de Registro. Así se declara.
5) En cuanto a los demás señalamientos realizados en el escrito promoción de pruebas, se observa que contiene una serie de alegatos que no son objeto de valoración alguna, igual suerte corren los anexos producidos. Así se declara.

La parte demandada produjo:

1) En cuanto al mérito favorable de autos, se ratifica que son alegatos no susceptibles de valoración alguna. Así se declara.


III
MOTIVACIONES PARA DECIDIR

Realizado el análisis de las probanzas, pasa este Tribunal Superior, a pronunciarse sobre las pretensiones de la parte accionante, decidiendo en primer lugar lo relativo a la prescripción alegada por la demandada como defensa perentoria. Así se decide.

- 1 -
DE LA PRESCRIPCIÓN DE LA JUBILACIÓN ESPECIAL

Establecido lo anterior, debe pronunciarse esta Alzada sobre la defensa de prescripción de la acción por reclamación de la jubilación especial, alegada por la accionada en el acto de contestación de la demanda, en tal sentido, quien decide observa:
Que el derecho a la jubilación especial convencional, con independencia de lo trascendente de su contenido, esta dirigido a satisfacer requerimientos de subsistencia de personas que habiendo trabajado determinado número de años se ven impedidas de continuar haciéndolo en virtud de que finalizó la prestación de sus servicios; lo que se traduce en el pago de cantidades de dinero más disfrute de otros beneficios socioeconómicos que afectan el patrimonio de la persona obligada a ello, de allí que el ejercicio de su acción, por razones de seguridad jurídica, deba limitarse a un determinado tiempo, es decir, esté sujeto a un lapso de prescripción extintiva, siendo de igual modo un derecho irrenunciable, como sabiamente lo ha establecido la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia. Así se establece.

Es así como, establecido que la acción para reclamar el derecho a la jubilación especial convencional, debe considerarse respecto al caso concreto, si se está en presencia de una simple prescripción de las acciones derivadas de la terminación de la relación de trabajo o si se trata del derecho a la jubilación. En tal sentido considera esta Superioridad que se hace necesario analizar el contenido y alcance de la disposición convencional que contiene al referido beneficio, ello para poder determinar en cuál de los dos supuestos previstos en la estipulación convencional se encuentra el demandante, por cuanto en criterio de la Sala de Casación Social, que esta Alzada, hace suyo, las acciones que se derivan de cada una de las dos situaciones previstas en dicha norma son de naturaleza diferente. La referida disposición convencional, contenida en el Anexo “C”, establece:

“ARTÍCULO Nº 4: REQUISITOS PARA OPTAR A LA JUBILACIÓN: …
3.- JUBILACIÓN ESPECIAL:
Es a la que podrá optar el trabajador que tenga acreditados catorce (14) o más años en la Empresa, y se haya resuelto su despido por alguna causa no prevista en el Artículo 102 de la Ley Orgánica del Trabajo. En este caso será potestativo del trabajador recibir la totalidad de sus prestaciones legales y contractuales contempladas en la cláusula ‘Pago de Beneficios e Indemnizaciones por Terminación del Contrato de Trabajo’, más cualquier indemnización adicional que pueda corresponderle si fuere el caso, o acogerse al beneficio de la jubilación en los términos establecidos según este anexo. De optar el trabajador por esta última alternativa (Jubilación), sólo recibirá el pago de los beneficios e indemnizaciones normales por terminación del contrato de trabajo a los cuales se refiere la cláusula ‘Pago de Beneficios e Indemnizaciones por Terminación del Contrato de Trabajo”.

Como puede apreciarse de la estipulación transcrita, los requisitos para la procedencia de la Jubilación Especial son dos, que se deben dar en forma concurrente: que el trabajador tenga acreditados catorce años o más de servicios en la demandada COMPAÑÍA ANÓNIMA NACIONAL TELÉFONOS DE VENEZUELA (C.A.N.T.V.) y que se haya resuelto su despido por alguna causa no prevista en el artículo 102 de la Ley Orgánica del Trabajo; o que el patrono le reconozca tal derecho.

También se desprende de la cláusula en comento la existencia de la alternativa según la cual el trabajador puede, según su libre albedrío, a efecto de materializar el beneficio, escoger entre dos posibilidades excluyentes, a saber: recibir la totalidad de sus prestaciones sociales, legales y contractuales contempladas en la cláusula “Pago de Beneficios e Indemnizaciones por Terminación del Contrato de Trabajo”, más cualquier indemnización adicional que pueda corresponderle si fuere el caso, o, recibir la totalidad de sus prestaciones sociales, legales y contractuales contempladas en la cláusula “Pago de Beneficios e Indemnizaciones por Terminación del Contrato de Trabajo más acogerse al beneficio de la jubilación especial propiamente dicho. Por lo que se observa que el derecho que se otorga al trabajador en la referida norma convencional es el de ESCOGER entre una u otra modalidad en las que se presenta la Jubilación Especial, ya que expresamente ésta cláusula señala que”… será potestativo del trabajador recibir … o acogerse …”, y la escogencia que éste haga en uno u otro sentido será valida.
Como ya lo ha establecido la Sala de Casación Social, si el trabajador escoge la primera opción, es decir recibir el pago de la totalidad de sus prestaciones sociales más una cantidad de dinero adicional, la acción para reclamar cualquier diferencia de ese pago, es de eminente naturaleza laboral y por lo tanto, se le aplica el lapso de prescripción de un año previsto en el artículo 61 de la Ley Orgánica del Trabajo.

Ahora bien, para el caso que el trabajador, habiendo escogido la primera opción, pretenda que se le reconozca el derecho a optar por la segunda posibilidad, es necesario que demuestre que su decisión de escoger la primera opción no derivó de su libre voluntad, es decir, que hubo vicio en el consentimiento. Tales vicios de la voluntad o del consentimiento son el error excusable, la violencia o el dolo, conforme lo señala el artículo 1.146 del Código Civil. Es así como podría decirse que al momento de optar por el pago adicional en lugar de la jubilación especial, el trabajador no estuvo en la circunstancia ideal prevista en dicha cláusula de elegir libremente respecto de una opción u otra, por lo que en tales casos procederá la declaratoria de nulidad del acto viciado, que conlleva a situar nuevamente al trabajador frente a estas dos opciones y por ende ante la expectativa de que se le acuerde la Jubilación Especial, y el lapso de prescripción para reclamar tal posibilidad es el previsto en el artículo 1.980 del Código Civil, como ha sido establecido en reiteradas oportunidades por la Sala de Casación Social del nuestro Tribunal Supremo de Justicia.

En cambio, si el demandante no demuestra que su voluntad estuvo viciada, debe considerarse que al momento de la terminación de su relación laboral, hizo uso libremente del derecho a escoger contemplado en la norma convencional, por lo que su acción dirigida a peticionar el derecho al cual en esa oportunidad no optó, no se encuentra sujeta a las consecuencias de la declaratoria de nulidad del acto supuestamente volitivo y por ende debe aplicarse en consecuencia, la disposición de la ley que regula la materia, cual es el artículo 61 de la Ley Orgánica del Trabajo.

Como lo ha puntualizado la Sala Social, tal distinción no es caprichosa y obedece al hecho que para las personas cuyo consentimiento se encuentra viciado, se mantiene incólume el derecho a peticionar la jubilación especial, que por traducirse en un pago periódico menor al año, prescribe a los tres años, como ya ha quedado establecido en innumerables oportunidades por la ya mencionada Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia.

En el caso de autos, observa esta Alzada, que existe un Acta de terminación de vinculo de trabajo que suscribieron las partes, producida por la parte actora, la cual fue reconocida en su contenido y firma por la demandada, teniendo la eficacia probatoria, se observa que tales Actas, cursante a los folios 14 al 16 y 18 al 20 de autos, son del siguiente tenor:

A C T A

…omissis…

“TERCERA: Con motivo de la terminación del contrato de trabajo “EL TRABAJADOR” tiene el derecho de percibir el pago de las prestaciones sociales que legalmente le correspondan, calculados en forma sencilla o simple. No obstante “La Compañía” declara que, por vía de excepción y en atención a las condiciones particulares de “El Trabajador” concederá a éste, una bonificación única, exclusiva y especial.


De una lectura del Acta transcrita parcialmente, como del análisis de las liquidaciones que cursan a los folios 17 y 21, así como de la aceptación de la propia accionada que canceló la bonificación única, exclusiva y especial, se evidencia que si bien el vínculo de trabajo finalizó por renuncia de la parte accionante, el patrono le reconoció a la trabajadora su derecho a la jubilación especial al pagarle una cantidad de dinero muy superior a lo cancelado por concepto de antigüedad, cantidad adicional, que le fue pagada, en lugar de la jubilación prevista en el anexo C (Plan de Jubilaciones) del laudo arbitral vigente para ese momento. Es así como resulta aplicable al caso concreto la hipótesis planteada en forma reiterada por la Sala de Casación Social, en el sentido, de establecer que la voluntad del trabajador al suscribir la referida acta, en lo que respecta al acto de escoger entre una u otra modalidad en que se presenta el beneficio, se encuentra viciada en su consentimiento por error excusable, ya que se encontró ante la disyuntiva de decidir entre recibir una cantidad de dinero adicional a lo que en derecho le correspondía, en un momento de su vida, o el disfrutar de una pensión mensual equivalente a un % de su salario, es decir una cantidad menor o igual a la que habitualmente recibían; no se encontraban en ese momento en la situación ideal de escoger qué era lo más beneficioso para él y su grupo familiar, de allí que incurrió, como ya se estableció, en un ERROR EXCUSABLE consistente en una falsa representación, y por consiguiente un falso conocimiento de la realidad, que le sustrajo la clarividencia en el querer y que vició de nulidad su acto de escoger. Así se establece.

En virtud de lo antes expuesto, se debe concluir que la acción de autos tendente a obtener el beneficio de la jubilación especial, tiene un lapso de prescripción de tres (3) años contados a partir de la ruptura del vínculo de trabajo, conforme lo establece el artículo 1980 del Código Civil. Así se decide.

Establecido lo antes expuesto, es decir, que la norma aplicable, en lo que respecta al lapso de prescripción de la acción de autos, es el artículo 1980 del Código Civil, que prevé para ello un lapso de tres (3) años. Ahora bien, determinado que la prestación de servicios que unía a las partes finalizó para Efraín Blanco el día 12/10/1997 y para Richard Ortega el día 05/10/1997, observándose que en fecha 21/10/1997, se interrumpió la prescripción (folios 15 y 19, conformidad con lo previsto en el artículo 1.973 del Código Civil, comenzándose en esa fecha a computarse nuevamente el lapso de prescripción. Ahora bien, se verifica que la demanda fue interpuesta en fecha 09/10/2000, es decir, antes de operar el lapso de prescripción antes indicado, y dado que en fecha 11 de octubre de 2000, se registro copia certificada del libelo de demanda con la orden de comparecencia, interrumpiendose el lapso de prescrición nuevamente, conforme a lo previsto en el artículo 1.969 ejusdem.
Verificado lo anterior, es decir, que el lapso de prescripción se interrumpió nuevamente en fecha 11/10/2000; y visto de igual modo que la empresa demandada se da por citada expresamente en fecha 25/02/2002 (folio 124), acto que interrumpió definitivamente la prescripción en la presente causa. Así se decide.

Visto lo antes expuesto, este Tribunal Superior declara que no tuvo lugar la prescripción de la acción en lo que respecta a la solicitud del beneficio de jubilación especial. Así decide.

- 2 -
PROCEDENCIA DE LA JUBILACIÓN ESPECIAL

Establecido en el presente caso, que hubo el vicio en el consentimiento del laborante al momento de escoger entre el beneficio de la jubilación o la bonificación especial ofertada por la accionada, ya que no consta en modo alguno que los accionantes haya solicitado la bonificación especial a cambio de la jubilación especial; determinada de igual modo la improcedencia de la defensa perentoria de prescripción de la acción ejercida en cuanto a la reclamación del derecho a la jubilación, y en virtud de que los accionantes han solicitado judicialmente el beneficio in comento, corresponde a este Juzgador analizar previamente lo que constituye la pretensión del actor para luego fijar las bases de la jubilación conforme al acervo probatorio aportado por las partes.

Ahora bien, quedó establecido que las partes manifiestan una voluntad común de dar por terminado el vínculo de trabajo que las une, y que ello es consecuencia de la solicitud formulada por la trabajadora acerca de la terminación de la relación de trabajo. Que en la Cláusula Tercera la demandada se compromete en pagar y paga al demandante una cantidad de dinero como bonificación única, exclusiva y especial, que la misma se cancela como lo confesó en lugar de su jubilación prevista en el anexo ‘C’ del laudo arbitral; es decir, al trabajador le ha sido reconocido y ha ejercido el derecho establecido en la convención colectiva a optar por una Bonificación Especial o la Jubilación prevista en el Plan de Jubilación, más las indemnizaciones que le corresponde, de allí que puede concluirse, que aún cuando éste no cumplía uno de los dos requisitos concurrentes para ello, cual es haber sido despedido por una causa no prevista en el artículo 102 de la Ley Orgánica del Trabajo; el patrono voluntariamente le reconoció el derecho a la jubilación especial al permitirle escoger entre una de las dos opciones en que se presenta este beneficio, escogiendo concretamente la opción de pago de dinero adicional.

Por otro lado, debe precisar esta Alzada, que del análisis de la mencionada acta, que la misma no contiene una relación circunstanciada de hechos motivantes, mal puede ser considerada tal acta como una transacción laboral, por no cumplir con el contenido del parágrafo único del artículo 3 de la Ley Orgánica del Trabajo, por lo que la misma se considera como un acto voluntario que produce efectos jurídicos que dependen de la manifestación de la voluntad, sometido en consecuencia a las reglas generales del derecho común. A continuación se señaló, que reconocido como ha sido mediante acta, por el patrono, en forma voluntaria, que el trabajador podía escoger entre una u otra opción de las previstas en el ordinal 3º del artículo 4 del Anexo “C” Plan de Jubilaciones del laudo arbitral de Trabajo, al entregar a éste una cantidad de dinero adicional a sus prestaciones sociales en lugar del disfrute de la jubilación propiamente dicha, y estando además probado y determinado, que al momento de escoger entre las alternativas en que se presentaba el beneficio erró por falta de clarividencia en el querer, dadas las razones que al efecto fueron expuestas en la parte general del fallo; este Tribunal Superior considera procedente el derecho a la Jubilación Especial Convencional demandado. Así se decide.

Determinado lo anterior, observa este Juzgador, que de las documentales cursantes a los folios 17 y 21, que fueron aceptadas por ambas partes, se evidencia que el salario básico mensual de los accionantes para el momento de finalizar la relación de trabajo era la suma de Bs.179.015,65 para Efraín Blanco, y de Bs.155.700,00 para Richard Ortega. Ahora bien, ateniéndonos a la formula del anexo “C”, al trabajador le corresponderá una pensión de jubilación mensual y vitalicia que se fijará a razón de 4,5% del salario mensual, por cada año de servicio hasta un máximo de 20 años y a razón de 1% sobre cada año en exceso, hasta llegar a un 100%, es decir, que en el caso sub examine, teniendo los trabajadores una antigüedad de 20 años para Efraín Blanco y el equivalente a 15 años para Richard Ortega, deberá multiplicarse por los porcentajes antes indicados, para obtener el porcentaje de jubilación, que es para el presente caso, de la siguiente manera: Para Efraín Blanco 90% y para Richard Ortega un 67,5%. En consecuencia a los reclamante le corresponde una pensión de jubilación vitalicia en los siguientes términos: 1) Para Efraín Blanco Liendo de Bs.161.114,08, y 2) Para Richard Ortega de Bs.105.097,50. Ahora bien, dichos montos deberán ser reajustados desde la fecha de terminación de la ración del contrato de trabajo, tal como si los accionantes estuviesen disfrutando de la jubilación especial, hoy acordada por vía judicial, dicha jubilación deberá ser cancelada desde la fecha de ruptura del vínculo laboral de forma vitalicia, y por ser estas una deuda de valor, cuyo objeto principal es satisfacer el requerimiento alimentario y/o de subsistencia en sustitución del salario, deberá indexarse las pensiones de jubilación insolutas computadas mes por mes hasta la fecha de ejecución del presente fallo. Para realizar el reajuste ordenado el Juez que conozca de la fase de ejecución ordenará a la demandada que suministre la información que le permita al experto que ha de designarse conforme a la experticia complementaria del fallo que se ordenará practicar, determinar los incrementos que a dicha pensión le hubiera correspondido en caso de que los demandantes hubiese tenido la condición de jubilado, de no ser suministrada dicha información por la demandada, el reajuste de la pensión de jubilación se realizará considerando Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mensualmente publica el Banco Central de Venezuela en la forma supra indicada, es decir, indexando las pensiones de jubilación insolutas computadas mes por mes hasta la fecha de ejecución del presente fallo. Asimismo esta Superioridad ordena que de resultar inferior el monto de la pensión de jubilación al salario mínimo urbano generada a partir de la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de fecha 30 de diciembre de 1999, se debe incrementar dicho monto en base al mencionado salario mínimo urbano a partir del la fecha de entrada en vigencia del texto constitucional. Así se declara.

- 3 -
COMPENSACIÓN Y EQUIDAD

Quedó demostrado y determinado, que los hoy reclamantes Efraín Blanco y Richard Ortega recibieron en exceso las siguientes cantidades Bs.28.800.000,00 y Bs.21.300.000,00 respectivamente, a lo que legal y contractualmente les correspondía en virtud de la ruptura del vínculo laboral; en tal sentido se ordena la devolución por parte los demandantes a la demandada de la cantidades antes indicada; ordenándose de igual modo que debidamente indexada dicha suma hasta la declaratoria de ejecución del fallo, el Juez ejecutor proceda a realizar la compensación de la misma con las pensiones debidas, y el saldo deudor, si lo hubiere, en caso que deba ser pagado por los trabajadores, se deducirá de las pensiones de jubilación futuras tan sólo en un tercio de dicha pensión, conforme a lo previsto en el artículo 1.929 del Código Civil; y caso contrario, en que el deudor resulte el patrono, debe pagarse en efectivo y de inmediato. Además de lo anterior, a partir de la declaratoria de ejecución del fallo deberá regularizarse el pago de lo que corresponda por pensión de jubilación en forma mensual y vitalicia, más el disfrute del resto de los beneficios complementarios o inherentes a la jubilación especial. Así se decide.

Este Tribunal Superior, a los fines de la determinación de la corrección monetaria ordena la realización de una experticia complementaria del fallo, conforme a lo previsto en el artículo 159 de la Ley Orgánica Procesal del Trabajo, la cual se realizará bajo los parámetros siguientes: 1) Un solo perito designado por el Tribunal Ejecutor, debiendo ser cancelados sus honorarios por ambas partes, por cuanto el objeto de la experticia son las cantidades que ambas partes se adeudan para su posterior compensación. No obstante lo anterior, se deja establecido que la parte demandada realice el pago total de la experticia, y la parte cuyo pago corresponda a la trabajadora, se debitará de las cantidades adeudadas que serán igualmente objeto de compensación. 2) La corrección monetaria se realizará sobre la base del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mensualmente publica el Banco Central de Venezuela. 3) El Juez Ejecutor ordenará a la demandada que suministre la información que le permita al experto determinar los incrementos que a dicha pensión le hubiera correspondido en caso de que el demandante hubiese tenido la condición de jubilado, de no ser suministrada dicha información por la demandada, el reajuste de la pensión de jubilación se realizará considerando Índice de Precios al Consumidor (IPC) que mensualmente publica el Banco Central de Venezuela en la forma supra indicada, es decir, indexando las pensiones de jubilación insolutas computadas mes por mes hasta la fecha de ejecución del presente fallo. Asimismo esta Superioridad ordena que de resultar inferior el monto de la pensión de jubilación al salario mínimo urbano generada a partir de la vigencia de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de fecha 30 de diciembre de 1999, se debe incrementar dicho monto en base al mencionado salario mínimo urbano a partir del la fecha de entrada en vigencia del texto constitucional. Así se declara.


IV
DE LOS DAÑOS Y PERJUICIOS RECLAMADOS POR LOS DEMANDANTES


Observa, esta Alzada, que la parte actora en su libelo solicita se ordene el pago de una indemnización por daños y perjuicios; sin embargo el Juzgador de Primer Grado no los acordó, conformándose el actor con dicha decisión, en tal sentido se tiene como cosa juzgada la improcedencia de los daños y perjuicios reclamados pro los accionantes. Así se declara.

V
D E C I S I Ó N

Por las consideraciones que anteceden y las conclusiones que de ellas han sido deducidas, este Tribunal Superior Primero para el Régimen Procesal Transitorio del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, declara: PRIMERO: PARCIALMENTE CON LUGAR la apelación ejercida por la parte accionada, en contra de la decisión definitiva dictada en fecha 21/11/2005, por el Juzgado Segundo de Primera Instancia de Juicio para el Régimen Procesal Transitorio del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, con sede en la ciudad de Maracay, y en consecuencia SE MODIFICA, la anterior decisión. SEGUNDO: SIN LUGAR LA DEFENSA DE PRESCRIPCIÓN. TERCERO: PARCIALMENTE CON LUGAR LA DEMANDA, interpuesta por los ciudadanos EFRAÍN BLANCO LIENDO y RICHARD ORTEGA, Venezolanos, mayores de edad, titulares de la Cédula de Identidad N° 2.719.316 y 8.834.504 respectivamente, contra la COMPAÑÍA ANÓNIMA NACIONAL TELEFONOS DE VENEZUELA (CANTV), inscrita ante el Registro Mercantil que llevaba el Juzgado de Comercio del Distrito Federal y Estado Miranda, en fecha 20-06-1930, bajo el N° 76, Tomo 119-A. CUARTO: CON LUGAR la solicitud de Jubilación Especial, en los términos establecidos en la motiva de la presente deicisón. QUINTO: SE ORDENA la devolución por parte de la accionantes de la cantidad recibida en exceso, en los términos establecidos en la motiva de la presenten sentencia. SEXTO: SE ORDENA la compensación de ambos créditos, en términos y condiciones establecidos en la motiva del presente fallo. SÉPTIMO: Por no haber vencimiento total, no hay condenatoria en costas.

Publíquese, regístrese, déjese copia y remítase el expediente al Tribunal de la causa, Tribunales de Sustanciación, Mediación y Ejecución del Régimen Procesal Transitorio del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, con sede en la ciudad de Maracay.

Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de este Tribunal Superior Primero para el Régimen Procesal Transitorio del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, en Maracay a los 13 días del mes de marzo de 2006. Años: 195º de la Independencia y 147º de la Federación.

El Juez Superior,


_____________________
JOHN HAMZE SOSA




La Secretaria,


______________________¬¬¬¬¬____
LISENKA TERESA CASTILLO



En esta misma fecha, siendo 3:15 p.m., se publicó y registró la anterior sentencia.



La Secretaria,


______________________¬¬¬¬¬____

LISENKA TERESA CASTILLO

Exp. No. 15.436.
JH/ltc.