REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
EN SU NOMBRE



TRIBUNAL SUPERIOR DE LO CONTENCIOSO
ADMINISTRATIVO DE LA REGIÓN CENTRAL
CON SEDE EN MARACAY, ESTADO ARAGUA
Años 200° y 152°



PARTE QUERELLANTE: CESAR ALBERTO MARTINEZ CAMACHO, TITULAR DE LA CÉDULA DE IDENTIDAD N° V-9.679.812.

APODERADOS JUDICIALES: CIUDADANA ABOGADA KELYS ALCALA KEY, INSCRITA EN EL INSTITUTO DE PREVISIÓN SOCIAL DEL ABOGADO (I.PS.A) BAJO EL NÚMERO 40.192 Y OTROS.

PARTE QUERELLADA: INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA.

APODERADO JUDICIAL: NO TIENE ACREDITADO EN AUTOS.

ACCIÓN: RECURSO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO FUNCIONARIAL.

EXPEDIENTE N° 9553.

SENTENCIA DEFINITIVA.





I
ANTECEDENTES

Se inicia el presente juicio mediante escrito presentado en fecha veintitrés (23) de enero del año dos mil nueve (2009), por ante este Juzgado, contentivo del Recurso Contencioso Administrativo Funcionarial, interpuesto por el ciudadano CESAR ALBERTO MARTINEZ CAMACHO, TITULAR DE LA CÉDULA DE IDENTIDAD N° V-9.679.812, debidamente asistido por abogado, contra el INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA.
En fecha dieciocho (18) de febrero del año dos mil nueve (2009), este Órgano Jurisdiccional dictó auto mediante el cual se declaró competente y admitió el recurso interpuesto; posteriormente en fecha veinticinco (25) de febrero del año dos mil nueve (2009), se ordenó las notificaciones del ente querellado a los fines de la contestación de la Querella, asimismo se ordenó citar y solicitar los Antecedentes administrativos del caso.
En fecha diecisiete (17) de junio del año dos mil nueve (2009), la ciudadana Juez Provisorio Abg. Geraldine López Blanco, se aboca al conocimiento de la presente causa.
En fecha veintiuno (21) de septiembre del año dos mil diez (2010), el ciudadano Alguacil temporal designado en este despacho, dejó constancia mediante diligencia de haber practicado las notificaciones ordenadas, (ver folio 16).
El dos (02) de diciembre de dos mil diez (2010), se fijo la celebración de la audiencia preliminar para el segundo día de despacho siguiente, siendo la oportunidad procesal para ello. Se llevó a cabo el día seis (06) de diciembre de dos mil diez (2010), dejándose constancia en acta la comparecencia de la parte querellante y la no comparecencia de la parte querellada. (Ver folio 22).
En fecha diez (10) de diciembre de 2010, el ciudadano Cesar Alberto Martínez Camacho, parte querellante asistido de Abogada mediante diligencia consigno escrito de Promoción de Pruebas.
En fecha catorce (14) de Diciembre de 2010, fue agregado el escrito de promoción de pruebas.
En fecha dos de febrero del año 2011, la Dra. Margarita García Salazar, en virtud de su traslado concedido por la Comisión Judicial del Tribunal Supremo de Justicia en sesión de fecha 10 de diciembre de 2010 y luego de su juramentación y toma de posesión como Juez de este Tribunal Superior Contencioso Administrativo de la Circunscripción Judicial de la Región Central, con sede en Maracay, Estado Aragua, se abocó al conocimiento de la causa, en los términos pautados en el artículo 14 y 90 del Código de Procedimiento Civil y dicto auto de cómputos a fin de reanudar la causa en el estado que se encontraba.
En fecha veintiuno (21) de febrero de 2011, por auto dictado se admitieron la pruebas promovidas con relación al merito favorables de los autos y las documentales consignadas en 19 folios útiles, corresponde la apreciación y valoración en la oportunidad de dictar sentencia definitiva.
En fecha once (11) de marzo del año 2011, se fijo la celebración de la audiencia definitiva para el quinto (5°) día de despacho siguiente, siendo la oportunidad procesal para ello. Se llevó a cabo el día veintidós (22) de marzo de dos mil once (2011), dejándose constancia de la comparecencia de la parte querellante y la no comparecencia de la parte querellada. (Ver folio 51).

Por auto de fecha treinta (30) de marzo de 2011, mediante auto el Tribunal Público el Dispositivo del fallo, en el cual entre sus particulares señaló que dictara la sentencia escrita sin narrativa dentro del lapso de diez (10) días de Despacho siguientes a tenor de lo previsto en los artículo 107 y 108 de la Ley del Estatuto de la Función Pública.

Cumplidos los trámites procedímentales conforme a lo establecido en la Ley del Estatuto de la Función Pública y siendo la oportunidad legal para que el Tribunal proceda a dictar sentencia de mérito, pasa de seguidas a realizarlo previas las consideraciones siguientes:

II
ALEGATOS DE LA PARTE QUERELLANTE
Alega el querellante “…que en fecha 15 de abril del año 2008, inicie mis labores funcionariales en el cargo de COORDINADOR I DE ADMINISTRACIÓN, adscrito al INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, devengando un sueldo ultimo de MIL CUARENTA BOLÍVARES (Bs.1.200,00) MENSUALES, (sic) Durante la permanencia en dicha institución pública, mi desempeño transcurrió dando cumplimiento a los Principios Constitucionales y Legales, de Honestidad, Transparencia, Eficacia y Responsabilidad, manteniendo una conducta intachable, de solidaridad y corresponsabilidad con el cargo desempeñado, en donde mi actuación se dirigía al cumplimiento de las políticas trazadas por el ente administrativo antes mencionado, las cuales en pro de la actividad funcionarial llevada a cabo por el referido órgano municipal…”
“… Ahora bien ciudadano Juez Superior, sin privar procedimiento administrativo alguno, ni cumplir al menos con la formalidad de la NOTIFICACIÓN por parte del INSTITUTO DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ACÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, se tomo la decisión por parte del ente municipal de DESTITUIRME DE HECHO del cargo de COORDINADOR I DE ADMINISTRACIÓN, adscrito al INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, alegando, razones o motivos que aun desconozco, impidiendo la administración municipal el cumplimiento de mis labores funcionariales, ya que no permiten el ingreso físico a mi puesto de trabajo, además de no existir acto administrativo que suspenda o de por extinta mis relaciones funcionariales con el ente administrativo municipal, y menos aun notificación formal que me entere de mi situación jurídica funcionarial (sic) esta acción por vías de hecho por parte del INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, crea un estado de incertidumbre que tiene como consecuencia la violación más flagrante al estado de derecho, al debido proceso y al mas sagrado derecho a la defensa…”
Termina fundamentando su recurso contencioso administrativo funcionarial de hecho en los artículos 92, 93.1 y 95 de la Ley del Estatuto de la Función Pública, y el artículo 78.5 de la Ley del Estatuto de la Función Pública.
Asimismo, solicita PRIMERO: Nulidad absoluta de los actos, acciones y hechos emanados de la Alcaldía del Municipio Linares Alcántara del Estado Aragua.
SEGUNDO: la reincorporación efectiva a su original cargo de Jefe de Control de Gestión, adscrita a la Alcaldía del Municipio Francisco Linares Alcántara del Estado Aragua.
TERCERO: el pago de los salarios caídos que se causen desde la fecha de su destitución, durante el presente recurso administrativo, hasta su reincorporación efectiva a su cargo.
CUARTO: la condenatoria en costos y costas en contra de la querella en autos.
QUINTO: Que se aplique la corrección monetaria a las cantidades monetarias antes descritas.
III
ALEGATO DE LA PARTE QUERELLADA

Se deja constancia que la parte querellada no dio contestación a la presente querella ni participo en ningún acto procesal en la presenta causa.

El Tribunal deja constancia que se cumplieron todas las fases procesales respectivas a la Ley que regula la materia, verificándose los actos establecidos en los artículos 99, 103, 104 y 107 de la Ley del Estatuto de la Función Pública; en tal sentido, tomando en cuenta todos los elementos aportados a los autos, de seguidas pasa a pronunciarse en los siguientes términos.

CONSIDERACIONES PARA DECIDIR:

Verificadas las actuaciones judiciales, se evidencia que la representación del ente querellado no dio contestación a la querella dentro del lapso legalmente establecido. En este sentido el artículo 102 de la Ley del Estatuto de la Función Pública establece:
“…Artículo 102.- Si la parte accionada no diere contestación a la querella dentro del plazo previsto, la misma se entenderá contradicha en todas sus partes en caso de que la parte accionada gozase de este privilegio...”

De conformidad con la Ley del Estatuto de la Función Pública, la falta de contestación debe entenderse como la contradicción por parte del organismo recurrido de la querella incoada en todas y cada una de sus partes. Tal actitud impide al Juzgador materializar el principio de inmediación a través del cual puede realizar las preguntas que considerare pertinentes a cualquiera de las partes en el proceso a los fines de aclarar puntos dudosos, así como hace imposible las gestiones conciliatorias que en ejecución del mandato Constitucional, se ha incorporado en diversos procesos judiciales. Y así se decide.

Del mismo modo, tal actitud indiferente menoscaba el carácter subjetivo del Contencioso Administrativo en general, y en particular el de la querella funcionarial que establece un lapso expreso para la “contestación”, lo que implica que ante la falta de esta debe entenderse sencillamente contradicha, conllevando a omisiones que se traducen en hechos que interfieren con la adecuada administración de justicia, por tal motivo este Juzgado Superior, pasa a decidir conforme a las actas que constan en el expediente. Y así se decide.

Ahora bien, antes de entrar a conocer el fondo de la controversia, debe este Tribunal resaltar en primer lugar, que la parte querellada no promovió pruebas ni asistió a las audiencias fijadas por este Juzgado Superior, así como tampoco, consignó el correspondiente expediente administrativo, el cual es un instrumento de suma relevancia para la verificación por parte de esta Juzgadora, de los hechos alegados por las partes.

A tal efecto, la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia en sentencia N° 0487 de fecha 23 de febrero de 2006 señaló:
“…el expediente administrativo está constituido por el conjunto de actuaciones previas que están dirigidas a formar la voluntad administrativa, y deviene en la prueba documental que sustenta la decisión de la Administración. Por tanto, sólo a ésta le correspondía la carga de incorporar al proceso los antecedentes administrativos; su no remisión constituye una grave comisión que pudiera obrar en contra de la Administración y crear una presunción favorable a la pretensión de la parte accionante.
(omissis).
En este sentido, se insiste en que la remisión de los antecedentes administrativos es una carga procesal de la Administración, cuya omisión puede acarrear consecuencias negativas para ésta como parte que es en el proceso, pues no puede el juzgador apreciar en todo su valor el procedimiento administrativo, así como tampoco las razones de hecho y de derecho que fundamentaron la decisión.”

En relación a lo antes mencionado y visto que no se consignó el respectivo expediente administrativo, el cual pudiera ayudar a este Tribunal a esclarecer la situación planteada, así como verificar la veracidad de los alegatos expuestos por la parte querellante, procede a pronunciarse con relación a las actas que constan en el presente expediente y a tal efecto se observa:

Aclarado lo anterior, de seguidas pasa este Tribunal Superior, a pronunciarse sobre el fondo del asunto y observa quien aquí decide que la presente causa versa sobre la interposición de un recurso contencioso administrativo por vía de hecho, por la presunta actuación del Instituto Municipal de la Vivienda del Municipio Francisco Linares Alcántara del Estado Aragua, al destituir de hecho al querellante del cargo de Coordinador I de Administración, adscrito al Instituto Municipal de la Vivienda del Municipio Francisco Linares Alcántara del Estado Aragua.

Denuncia la representación judicial del recurrente en su escrito recursivo que “… sin privar procedimiento administrativo alguno, ni cumplir al menos con la formalidad de la NOTIFICACIÓN por parte del INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIEVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ACÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, se tomo la decisión por parte del ente municipal de DESTITUIRME DE HECHO del cargo de COORDINADOR I DE ADMINISTRACIÓN, ADSCRITO AL INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, alegando, razones o motivos que aun desconozco, impidiendo la administración del referido Instituto municipal el cumplimiento de mis labores funcionariales, ya que no permiten el ingreso físico a mi puesto de trabajo, además de no existir acto administrativo que suspenda o de por extinta mis relaciones funcionariales con el ente administrativo municipal, y menos aun notificación formal que me entere de mi situación jurídica funcionarial…”.
“… fundamentando su recurso contencioso administrativo funcionarial de hecho en los artículos 92, 93.1 y 95 de la Ley del Estatuto de la Función Pública, y el artículo 78.5 de la Ley del Estatuto de la Función Pública…”.

Ello así, en criterio de esta Juzgadora, aunque no lo señale expresamente, la querellante denuncia la actuación de la Administración en lo que la doctrina ha denominado “vía de hecho”, alegando, entre otros, la violación de la garantía al debido proceso, entre la que se encuentra comprendido el derecho a la defensa, ambos previstos en el artículo 49 del Texto Constitucional. Así se declara.

Así, a los fines de proceder al análisis pertinente para la determinación de la existencia o no de la vía de hecho denunciada por la querellante, esta Juzgadora estima necesario señalar que la “vía de hecho” ha sido entendida por la doctrina como “(…) toda actuación material de la Administración realizada sin un título jurídico válido que la sustente (…)” (Hernández, José. La pretensión procesal administrativa frente a las vías de hecho. En: Derecho Contencioso Administrativo. Libro Homenaje al Profesor Luís Enrique Farías Mata. Barquisimeto, 2006. p. 221).

Por su parte, la jurisprudencia patria ha acogido definiciones doctrinarias a los fines de demarcar el concepto de “vía de hecho”, como generador de lesiones contra los derechos de los particulares, expresando en reiteradas oportunidades, entre otras, en sentencia Nº 1.473 del 13 de noviembre de 2000 dictada por la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo, que “(…) ha señalado la doctrina [que] (…) ‘el concepto de vía de hecho es una construcción del derecho administrativo francés, en el que tradicionalmente se distinguen dos modalidades, según que la Administración haya usado el poder del que legalmente carece (manque de droit) o lo haya hecho sin observar los procedimientos establecidos por la norma que le ha atribuido ese poder (manque de procédure) (…) el concepto de vía de hecho comprende por lo tanto, en la actualidad todos los casos en que la Administración Pública pasa a la acción sin haber adoptado previamente la decisión que le sirva de fundamento jurídico y aquellos otros en los que en el cumplimiento de una actividad material de ejecución comete una irregularidad grosera en perjuicio del derecho de propiedad o de una libertad pública.’ (GARCÍA DE ENTERRÍA; Eduardo. FERNÁNDEZ; Tomás Ramón: ‘Curso de Derecho Administrativo. Tomo 1. Madrid. 1997. p. 796) (…)”.

Nótese, entonces, que es configurativo de una “vía de hecho”, el que la Administración, aún encontrándose facultada para realizar determinadas actuaciones materiales, las lleve a cabo sin haber adoptado previamente la decisión que le sirva de fundamento jurídico, en desmedro de la garantía al debido proceso que la obliga a atender los procedimientos establecidos por la norma que le ha atribuido ese poder, a los fines de apegarse al principio de legalidad que rige su actuación, y garantizar el resguardo al derecho a la defensa del afectado, y el respeto a los principios de legalidad y seguridad jurídica.

Es por ello, que el Legislador de manera expresa previó en el artículo 78 de la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos que “[ningún] órgano de la administración podrá realizar actuaciones materiales que menoscaben o perturben el ejercicio de los derechos de los particulares, sin que previamente haya sido dictada la decisión que sirva de fundamento a tales actos”.

En el presente caso, la actuación material de la Administración que, a decir del querellante, “…sin privar procedimiento administrativo alguno, ni cumplir al menos con la formalidad de la NOTIFICACIÓN por parte del INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIEVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ACÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, se tomo la decisión por parte del ente municipal de DESTITUIRME DE HECHO del cargo de COORDINADOR I DE ADMINISTRACIÓN, ADSCRITO AL INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, alegando, razones o motivos que aun desconozco, impidiendo la administración del referido Instituto municipal el cumplimiento de mis labores funcionariales, ya que no permiten el ingreso físico a mi puesto de trabajo, además de no existir acto administrativo que suspenda o de por extinta mis relaciones funcionariales con el ente administrativo municipal, y menos aun notificación formal que me entere de mi situación jurídica funcionarial …”.

Ahora bien, debe este Juzgadora, pronunciarse sobre la nulidad del acto administrativo solicitado por la querellante, a lo que tiene que indicar que la administración querellada no dictó acto administrativo mediante el cual procediera a la destitución del funcionario, por tal razón quien aquí decide señala improcedente tal solicitud, ya que no tiene nulidad alguna que declarar, configurándose de esta forma que la administración querellada incurrió en las vías de hecho denunciada por el querellante. Así se decide.

Finalmente, de lo supra señalado establece este Tribunal Superior, que la Administración debió dictar un acto administrativo a los fines que el querellante pudiere ejercer y tener acceso al derechos a la defensa y al debido proceso, derechos consagrados en el artículo 49 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, proceso que no se cumplió, por lo que a luces de esta Juzgadora quedo evidenciado que la administración incurrió en una vía de hecho; y así se decide.

Respecto a la solicitud de la condenatoria en costas y costos formulada por la querellante en su escrito libelar en contra de la querellada, considera este Órgano Jurisdiccional necesario señalar que:

Las normas sobre la condena en costas, se encuentran en el Código de Procedimiento Civil, en los artículos 287 y 274, y artículo 156 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal, los cuales son del tenor siguiente:
Artículo 287 “Las costas proceden contra las Municipalidades, contra los Institutos Autónomos, empresas del Estado y demás establecimientos públicos, pero no proceden contra la Nación”. (Negrilla Tribunal),
Artículo 274 “A la parte que fuere vencida totalmente en proceso o en una incidencia, se le condenará el pago de las costas” (Negrilla Tribunal)
Artículo 156. “El Municipio o las entidades municipales podrán ser condenadas en costas. Para que proceda la condenatoria en costas, será necesario que resulte totalmente vencida en juicio por sentencia definitivamente firme.
El monto de la condenatoria en costas, cuando proceda, no podrá exceder del diez por ciento (10%) del valor de la demanda. En todo caso, el juez o jueza podrá eximir de costas al Municipio o a las entidades municipales cuando éstas hayan tenido motivos racionales para litigar.”

De las normas transcritas se colige que efectivamente las Municipalidades podrán ser condenadas en costas, hasta un (10) % del valor de la demanda, pero esta condenatoria procederá solo si resultare totalmente vencida, y siendo que en la presente querella se declaró parcialmente con lugar, se niega la condenatoria en costas. Así se decide.

Ahora bien, en lo relacionado a la indexación solicitada, la misma no debe ser acordada, ya que las deudas referidas a los funcionarios públicos no son susceptibles de ser indexadas, ya que los mismos mantienen un régimen estatutario en el cual no existe un dispositivo legal que ordene la indexación o corrección monetaria, tal como se desprende de la sentencia emanada de la Corte Primera de lo Contencioso Administrativo de fecha 11 de Octubre de 2001, ratificada el 27 de marzo de 2006 y 27 de Junio de 2006, entre otras. Y así se decide.

Examinado y dilucidado lo anteriormente expuesto, es por lo que este Tribunal Superior, declaró el Dispositivo del fallo PARCIALMENTE CON LUGAR el presente recurso. En consecuencia, se ORDENA al Instituto Municipal de la Vivienda del Municipio Francisco Linares Acantara del Estado Aragua, reincorpore al ciudadano Cesar Alberto Martínez Camacho, titular de la cédula de identidad número V-9.679.812, en forma inmediata, al cargo de Coordinador I de Administración, adscrito al Instituto Municipal de la Vivienda del Municipio Francisco Linares Acantara del Estado Aragua, o a otro de igual o superior jerarquía y remuneración, con el consecuente pago de los salarios dejados de percibir desde su ilegal retiro hasta su efectiva reincorporación, con las variaciones salariales que se hubieren experimentado en el tiempo que no requieran la prestación efectiva del servicio, para lo cual deberá realizarse experticia complementaria del fallo, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 249 del Código Adjetivo Civil. Así se decide.

DECISIÓN
Por las razones de hecho y de derecho precedentemente expuestas, este Tribunal Superior de lo Contencioso Administrativo de la Región Central con Sede en Maracay, administrando justicia en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, resuelve:
Primero: Declara Parcialmente Con Lugar el Recurso Contencioso Administrativo Funcionarial, interpuesto por el ciudadano CESAR ALBERTO MARTINEZ CAMACHO, titular de la cédula de identidad N° V-9.679.812, debidamente asistido por abogado, contra el INSTITUTO MUNICIPAL DE LA VIVIENDA DEL MUNICIPIO FRANCISCO LINARES ALCÁNTARA DEL ESTADO ARAGUA, presentado en fecha veintitrés (23) de enero de dos mil nueve (2009), por ante la secretaría de este el Juzgado Superior Contencioso Administrativo de la Región Central, quedando signado con el Nº 9553.
Segundo: Ordenar al Instituto Municipal querellado reincorpore al ciudadano Cesar Alberto Martínez Camacho, titular de la cédula de identidad número V-9.679.812, en forma inmediata, al cargo de Coordinador I de Administración, adscrito al Instituto Municipal de la Vivienda del Municipio Francisco Linares Acantara del Estado Aragua, o a otro de igual o superior jerarquía y remuneración, con el consecuente pago de los salarios dejados de percibir desde su ilegal retiro hasta su efectiva reincorporación, con las variaciones salariales que se hubieren experimentado en el tiempo que no requieran la prestación efectiva del servicio.
Tercero: Negar por improcedente en derecho la condenatoria de la Administración al pago de indexación por las razones explanadas en el fallo.
Cuarto: Negar por improcedente en derecho la condenatoria de la Administración al pago de costa por las razones explanadas en el fallo Regístrese.
Quinto: A los fines del cumplimiento de lo ordenado en los numerales primero y segundo del dispositivo de esta sentencia, se ordena, con arreglo al artículo 445 del Código Adjetivo Civil en concordancia con los artículos 2, 26 y 56 Constitucionales en, consonancia con la doctrina de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, la realización de la experticia complementaria del fallo que deberá ser practicada por un solo experto, quien será designado por este Tribunal.
Sexto: Ordenar notificar al Instituto y al Municipio querellado de la presente decisión.
Publíquese, diarícese y déjese copia certificada.

Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho del Juzgado Superior Contencioso Administrativo de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, con sede en Maracay, a los (15) días del mes de abril de dos mil once (2011). Año 200º y 152º.
LA JUEZ SUPERIOR TITULAR,

DRA. MARGARITA GARCÍA.-

LA SECRETARIA,

ABOG. ANNY SOFÍA GARRIDO.

En esta misma fecha, siendo las 12:30 pm, se público y registro la anterior decisión y se libro la notificación ordenada.


LA SECRETARIA


Materia: Contencioso Administrativa
Exp. Nº 9553
Mecanografiado por: Reggie Gutierrez.