ASUNTO: DP11-S-2013-000647

SENTENCIA

Por recibida en fecha 25 de octubre de 2013 por ante la Unidad de Recepción y Distribución de Documentos de ésta Sede Judicial, la solicitud que precede y por auto de éste Juzgado en fecha 29 de octubre de 2013, éste Tribunal encontrándose éste despacho dentro de la oportunidad procesal para pronunciarse sobre lo peticionado, lo realiza en los términos siguientes:
Ahora bien, visto el escrito de solicitud de homologación de transacción presentada por el Ciudadano: FRANK MANUEL JIMENEZ CARBAJAL, titular de la Cédula de Identidad Número V.- 20.594.872, debidamente asistido por la abogada en ejercicio YESICA TORRES, inscrita en el Inpreabogado bajo el Número 99.632 y; por la Entidad de Trabajo MANTELIM, C.A., debidamente identificada en dicho escrito, representada para dicho acto por el Ciudadano: ALEJANDRO ALBERTO MENDEZ MONTES, titular de la Cédula de Identidad Número V.- 7.236.868, en su condición de Director de la mencionada empresa, debidamente asistido por la abogada en ejercicio IRIS DUBRASKA MARTINEZ, inscrita en el Inpreabogado bajo el Número 146.485 tal como fueron debidamente identificados, ambos solicitantes, como consta en el comprobante de recepción de asuntos nuevos.

Establecido lo anterior, y con vista a la solicitud de homologación realizada por las partes en su escrito, es necesario previamente realizar las siguientes consideraciones:
La transacción es un modo de auto composición procesal, es un contrato donde las partes, mediante recíprocas concesiones ponen fin a un litigio pendiente antes del pronunciamiento de la sentencia o toman precaven un juicio futuro. Si el objeto de la transacción es poner fin al litigio o de evitar uno a futuro, está claro que éste es el efecto principal, de manera que cualquiera que hayan sido las estipulaciones o las convenciones celebradas entre las partes y que dieron lugar a la litis, cualesquiera que hayan sido los derechos y las obligaciones materia de ésta, han de entenderse alterados o modificados por las partes, conforme a los términos del nuevo pacto, que reemplaza al que constituía el vinculo jurídico litigioso.

Establece el artículo 1.713 del Código Civil, lo siguiente: “La transacción es un contrato por el cual las partes, mediante reciprocas concesiones, terminan un litigio pendiente o precaven un litigio eventual”

Asimismo, la transacción, es un acto bilateral, y para que exista es necesario que concurran dos elementos: uno subjetivo (animus transigendi) y otro objetivo (concesiones recíprocas), y tal como lo señala el maestro procesalista venezolano, Arístides Rengel Romberg (En su obra: “Tratado de Derecho Procesal Civil Venezolano”, Tomo II, Caracas, 2003, pág. 330):

“Así no sería realmente una transacción, v. gr., el acuerdo entre las partes para terminar el litigio mediante la sola renuncia del actor a la pretensión sin contraprestación alguna. Para que haya transacción en la hipótesis señalada, sería necesario que el demandado renunciase, por lo menos, al derecho a las costas, dándose así las recíprocas concesiones (…)

A la concepción contractual de la transacción ha contribuido mucho la apariencia de sinalagma que crea la exigencia de las recíprocas concesiones (do ut des) que aparece en la superficie de este medio de autocomposición procesal. Pero cuando se analiza un poco mas a fondo la cuestión –como lo hace Carnelutti- nos damos cuenta, en seguida, que la transacción no es un negocio único, sino la combinación de dos negocios distintos: renuncia y reconocimiento, los cuales se condicionan mutuamente en la figura de la transacción, a tal punto que cuando esta condicionalidad no se tiene simultáneamente, no surge la verdadera y propia transacción, sino el negocio unilateral de la renuncia o reconocimiento de la pretensión, que son, por sí mismos, individualmente considerados, otros modos de auto composición procesal…”.

Así las cosas, el elemento característico y fundamental en la transacción es que existan recíprocas concesiones, lo cual constituye la combinación de dos negocios, por una parte el reconocimiento que hace el demandado sobre el derecho del actor, y la renuncia que hace éste último a algún punto o concepto por el pretendido.

En el presente caso se observa que, a pesar que las partes denominaron como transacción sus manifestaciones de voluntades, un análisis más detallado nos demuestra que en la misma no hubo concesiones recíprocas, ya que de la lectura del mismo se desprende que el ex trabajador reclama a la empresa la cantidad de SIETE MIL DOSCIENTOS CUARENTA Y UN BOLIVARES CON CUATRO CENTIMOS (Bs. 9.894,33) por concepto de prestaciones sociales y demás beneficios laborales, ( SIN CALCULO ALGUNO QUE LO JUSTIFIQUE, NI PRESICIÓN DE CUAL SALARIO FUE UTILIZADO PARA LA OBTENSIÓN DEL MONTO A TRANSAR); determinándose que la empresa acuerda cancelar dicha suma de manera total e integra y a tales efectos consigna el pago total reclamado, Cabe destacar que estos dejan constancia que solo ceden a razón de convenir no ejercer las acciones y reclamos que puedan originarse a futuro, así como a reclamos por infortunios laborales, no reclamados en el momento por el actor, por lo que a criterio de éste Juzgado con lo que pretenden los solicitantes se estaría violando Normas o Principios Constitucionales y Legales de naturaleza laboral, que han sido calificados por el hecho de ser Derechos Humanos, como derechos son irrenunciables por parte de los trabajadores y por ende de éste, por lo cual no pueden ser cedidos y no conformaron ad initio el derecho pretendido, pues son reclamos que aún no han nacido para ninguna de las partes y/o reclamantes, concluyéndose que el escrito que presentaron los interesados y al que erradamente lo denominaron una transacción, no cumple con los extremos exigidos en el artículo 19 de la Ley Orgánica del Trabajo, de Los Trabajadores y Las Trabajadoras, por no contener una expresión de los hechos que la motivaron y porque las partes no se efectuaron recíprocas o mutuas concesiones respecto de los derechos litigiosos o discutidos. Así se decide.

Por lo antes expuesto, este Juzgado Quinto de Primera Instancia de Sustanciación, Mediación y Ejecución del Trabajo de esta Circunscripción Judicial en nombre de la República Bolivariana de Venezuela y por autoridad de la Ley, en aras de conservar el equilibrio procesal en procura del mantenimiento del orden público constitucional; declara: PRIMERO: Niega la Homologación solicitada por los Ciudadanos : FRANK MANUEL JIMENEZ CARBAJAL, titular de la Cédula de Identidad Número V.- 20.594.872, debidamente asistido por la abogada en ejercicio YESICA TORRES, inscrita en el Inpreabogado bajo el Número 99.632 y; por la Entidad de Trabajo MANTELIM, C.A., debidamente identificada en dicho escrito, representada para dicho acto por el Ciudadano: ALEJANDRO ALBERTO MENDEZ MONTES, titular de la Cédula de Identidad Número V.- 7.236.868, en su condición de Director de la mencionada empresa, debidamente asistido por la abogada en ejercicio IRIS DUBRASKA MARTINEZ, inscrita en el Inpreabogado bajo el Número 146.485. Cúmplase.
Publíquese y regístrese. Déjese copia certificada por Secretaría de la presente decisión de conformidad con lo establecido en el artículo 248 del Código de Procedimiento Civil. Cúmplase.
Dada, firmada y sellada en la Sala de Despacho de este Juzgado Primero de Primera Instancia de Sustanciación, Mediación y Ejecución del Trabajo de la Circunscripción Judicial del Estado Aragua, a los treinta (30) días del mes de Octubre de dos mil trece (2013). Años 203° de la Independencia y 154° de la Federación.